Comienza a difundirse como arte en galerías a raíz de que el Equipo Crónica, valencianos como no podía ser menos, creen una serie de personajes de Velázquez como Felipe IV y las Meninas, piezas similares a las que se venden en estas páginas, también de La familia real (1969) y La duquesa de Alba, de Goya, en la que introduce un acabado con pintura tipo Lèger.

Son personajes extraídos de cuadros clásicos pero con un tratamiento muy moderno para la época.

También se ven reproducciones de este tipo en grandes tiendas de muebles como Martínez Medina. Un ejemplo es el famoso negrito que lleva una bandeja, y que sirve para dejar llaves o cartas.